miércoles, 6 de enero de 2016

COHESIÓN GRAMATICAL - POR MI CULPA - JUNIO 2010 OPCIÓN A

POR MI CULPA
Elvira Lindo
Junio 2010 – A


COHESIÓN GRAMATICAL
La cohesión de un texto hace referencia a la dimensión sintáctica y semántica del mismo, por lo que es la propiedad textual por la que se establecen relaciones entre los enunciados que componen un texto y lo conexionan mediante recursos sintácticos y semánticos.
Los mecanismos que cohesionan un texto gramaticalmente son la deixis, la foricidad, la elipsis, las relaciones temporales y los conectores textuales.
Comenzaremos por la deixis, de la cual diremos que predominan las deixis personales, tanto las que hacen referencia al emisor solo, como “reconozco” (8), “me encuentro” (8), “escucho” (10); como las que incluyen al receptor: “nuestros” (1), “nos” (1, 3, 4, 5), “nosotros” (1, 4), “quisimos” (1), “podíamos” (4); o solo las del receptor: “ustedes” (6) y “usted” (11). En cuanto a las de tiempo, únicamente encontramos las expresiones “a menudo” y “ahora” en la línea 10.
En cuanto a las proformas, encontramos “persona” en la línea 19, “cosa” en la 15 y la 19 y “hace” en la 9. No son muy abundantes, lo cual muestra la variedad léxica del texto.
Pasando a tratar los elementos de foricidad, en primer lugar señalaremos las siguientes anáforas, expresadas tanto por determinantes como “nuestros” (1, de “nosotros”), “sus” (14, de las criaturas), por pronombres personales como en estos casos:“haciéndoles” (2, a los hijos), “reservarnos” (4, a nosotros), “perderla” (9, “nuestra dicha”), “lo son” (12, “guapos”), o mediante pronombres relativos como “que” (5, un sentimiento; 6, refiriéndose a “un escritor”). En segundo lugar, hablaremos de las catáforas: “reforzándoles” (12, “a sus niños”), “lo merecen” (14, “todo”), “quererse” (19, “a uno mismo”).
En tercer lugar, destacaremos las elipsis del texto, las cuales no son muy abundantes. En su mayoría, son elipsis de sujeto: “(sus niños) son guapos” (12), “(sus niños) no lo son tanto” (12), “(sus niños) son listos” (12), “(que sean listos) está por ver” (13), “(sus niños) se lo merecen todo” (13), “(sus niños) no han demostrado nada” (13).
A continuación, hablaremos del eje temporal que vertebra el artículo. En él podemos ver que aparecen verbos tanto en presente (“dicen”, 7; “hay” en la 9; “merecen” en la 13), como en pasado (pretérito perfecto simple como “dijeron” en la línea 1; pretérito imperfecto como “lanzábamos” en la 3; o pretérito pluscuamperfecto como “había inoculado” en la línea 5); también tenemos condicionales (“podíamos”, 4) y futuros (“confesaremos”, 8; “será”, 10; “se enfrentarán”, 14; “reaccionarán”, 16). Esto nos indica que el autor va desde un hecho pasado hasta el presente y prevé acciones futuras. Todos los verbos son, a su vez, elementos deícticos de tiempo.
Para terminar este apartado, comentaremos los conectores, de los cuales encontramos de reformulación (“de cualquier manera”, 9, y “es decir”, 12), de ejemplificación (“como”, 14), de consecuencia (“como resultado”, 17) y de expresión del punto de vista (“por fortuna”, 20).

domingo, 3 de enero de 2016

COHESIÓN LÉXICO-SEMÁNTICA - EL PAÍS QUE PERDIÓ EL HUMOR - SEPTIEMBRE 2010 - OPCIÓN B

SEPTIEMBRE 2010
Opción B

EL PAÍS QUE PERDIÓ EL HUMOR
Javier Marías


COHESIÓN LÉXICA
Ya definimos la cohesión cuando hablamos de la cohesión gramatical. En este caso, nos ceñiremos a la cohesión léxica, que es la que se centra en las relaciones de las palabras en cuanto a su forma y a su significado. Dentro de ella, analizaremos las repeticiones léxicas (recurrencias, palabra clave y familias léxicas) y las relaciones semánticas (sinonimia, antonimia, hiperonimia, campos semánticos, isotopías léxicas y figuras retóricas).
En primer lugar, señalaremos que las recurrencias léxicas no predominan en el texto, lo cual es indicador de la riqueza léxica del mismo. Aún así encontramos “España” (1 y 10), “humor” (1 y titular) y “Reverte” (10 y 16). En forma de familia léxica sí encontramos algunas repeticiones más, como “español” y “españoles” (7 y 25; también “España” pertenece a esta familia léxica) y “peyorativo” y “peyorativas” (19 y 20). Así pues, como palabra clave elegiríamos dos: “humor” y “España”, puesto que ambas vertebran el texto.
En segundo lugar, nos centraremos en las relaciones semánticas. Para ello, comenzaremos por los sinónimos. En este bloque encontramos, sobre todo, sinónimos referenciales: “El país que perdió el humor” y “España” (titular y 1), “la población” y “la ciudadanía” (3 y 5), “franquismo” y “régimen tan serio como ridículo y nada dado a la guasa” (4), “definir” y “querer decir” (18 y 21), y “lenguaje figurado” (12) y “lenguaje metafórico” (17). En el apartado de antónimos, no encontramos demasiados: “más afortunada” y “menos sombría” (7) y “bienes" y “males” (13).
En cuanto a los hiperónimos, encontramos varios en el texto. Primero, “otras virtudes” como hiperónimo de “sentido del humor” (1) y “españoles” (25) como hiperónimo de los siguientes hipónimos: “gallego” (18), “catalán” (22), “madrileño” (22), “andaluz” (22), “valenciano” (23) y “aragonés” (23).
Pasamos a tratar los campos semánticos, donde encontramos bastantes, por ejemplo, el campo semántico del periodismo con términos como “Pérez-Reverte” (10), “entrevistas” (10), “lenguaje figurado” (12) y “articulistas” (16); el campo semántico de la política española: “franquismo” (4), “Franco” (6), “Esperanza Aguirre” (17), “Rosa Díez” (18) y “Zapatero” (18); otro campo semántico importante y abundante es el de las cualidades de persona, con términos como “solemne” (8), “envarado” (8), “ceñudo” (8), “poseído de rectitud” (8), “tacaño” (22), “chulo y farruco” (22), “vivales y dado a las triquiñuelas” (22), “ostentoso y estridente” (22) y “terco” (22); también hemos de señalar el campo semántico del humor: “zumba” (5), “chistes” (5), “chanza” (8) y “exageración” (8); y otro campo semántico importante es el del lenguaje, donde encontramos “lenguaje figurado” (12), “lenguaje metafórico” (17), “término” (18), “palabras” (20), “uso” (20), “tono” (21) y “acepciones” (23).
De entre todos estos campos semánticos, podemos señalar dos como isotopías léxicas, de manera que podemos ampliar el número de términos que incluyen. La primera es la del humor, donde incluiremos: “expresarse con zumba” (5) y “hacer chistes” (5). La segunda isotopía es la del lenguaje, donde añadimos: “definir” (18), “peyorativas” (20), “se pronuncien” (21), “entendemos” (21) y “quiere decir” (21). Vemos cómo estas isotopías se relacionan íntimamente con las dos palabras clave que hemos señalado anteriormente.
Para terminar el análisis de la cohesión léxica, hablaremos de las figuras retóricas, las cuales no abundan. Encontramos una perífrasis en el titular: “El país que perdió el humor”; dos símiles o comparaciones: “como Italia” (2) y “tan serio como ridículo” (4); y una metáfora en la línea 14: “hubiéramos entrado… en la modernidad”.

sábado, 2 de enero de 2016

COHESIÓN GRAMATICAL - EL PAÍS QUE PERDIÓ EL HUMOR - SEPTIEMBRE 2010 OPCIÓN B

SEPTIEMBRE 2010
Opción B

EL PAÍS QUE PERDIÓ EL HUMOR
Javier Marías


COHESIÓN GRAMATICAL
    La cohesión de un texto hace referencia a la dimensión sintáctica y semántica del mismo, por lo que es la propiedad textual por la que se establecen relaciones entre los enunciados que componen un texto y lo conexionan mediante recursos sintácticos y semánticos.
    Los mecanismos que cohesionan un texto gramaticalmente son la deixis, la foricidad, la elipsis, las relaciones temporales y los conectores textuales.
    Comenzando por la deixis, podemos decir que en este texto no abundan las deixis. Así podemos señalar las personales: “yo” y “mis” (4), “hubiéramos tenido” (12), “hubiéramos entrado” (14), “nos guste” (20), “todos entendemos” (21), “nuestra mano” y “nos vean” (25) para referirse tanto al emisor solo como al emisor y al receptor juntos. Otras deixis personales serían “personas de otro tiempo” (11) y “los españoles de hoy” (25).
    En cuanto a las deixis espaciales únicamente encontramos “aquí” (2 y 14) para referirse a España (en la línea anterior se menciona). Y entre las temporales vemos expresiones como “casi siempre” (1), “esta época” (7), “hace unas semanas” (10), “en su momento histórico oportuno” (11) y “ahora” (17).
    En el segundo grupo destacaremos “no (se caracterizó) con tanto como…” (1-2), “(habría captado) que lo que lamentaba” (12), “(digamos) adiós al lenguaje…” (17); aunque también podemos señalar elipsis del verbo y de algún complemento, como en el caso de “(se califica a alguien) de ‘muy madrileño’” (22) y todos los demás ejemplos.
Hablando de las proformas, encontramos pocos ejemplos de ellas en el texto: “personas” (11) y “hacer” en la línea 5.
    En lo referente a los elementos fóricos, empezaremos por analizar las anáforas, que son las más abundantes: “ese registro”, “lo” y “él” (3-4, para referirse al sentido del humor), “eso” (5, refiriéndose al franquismo), “que” (9, señalando a “un tipo de español”), “detectarlas” (9, las chanzas y la exageración), “eso” (13, “más bienes que males”), “le” (19, refiriéndose a Rosa Díez) y numerosos ejemplos más. Catáforas encontramos menos: “tantas otras virtudes” (1, respecto al “sentido del humor”) y “a su manera” (2, a la manera de Inglaterra).
    Pasamos a tratar las elipsis del texto. Podemos diferenciar entre las elipsis de sujeto (menos abundantes) y las que verbo. Entre las primeras podemos señalar: “el franquismo, régimen tan serio como ridículo y (el franquismo) nada dado a la guasa” (4), “un tipo de español solemne, envarado, ceñudo, poseído de su rectitud,(un tipo de español) que no sólo no tolera una chanza ni una exageración, sino que parece incapaz de detectarlas” (7-8), “(nosotros/los españoles) no hubiéramos tenido” (12), “(nosotros/los españoles) no hubiéramos entrado” (14), “(Rosa Díez) metió la pata” (19), “(Rosa Díez) debió haber previsto” (19), “(Rosa Diez) no dijo nada” (19) o “(estas acepciones) aún persisten” (24).
    Trataremos ahora el eje temporal del texto. En general, predomina el pasado con pretéritos perfectos simples (“se caracterizó”, 1; “trajo”, 13; “dijo”, 19), pretéritos imperfectos (“comprendía”, 3; “estaba empleando”, 12; “existieran”, 24) y pretéritos pluscuamperfecto (“hubiéramos tenido”, 12; “hubiéramos entrado”, 14); aunque también hemos de señalar el presente: “es” (7), “hace” (10), “entendemos” (21), “parecen” (26), etc. Esto quiere decir que el texto se basa en hechos pasados que afectan al presente. Por ello, en este texto encontramos anterioridad y simultaneidad.
Para terminar, hablaremos de los conectores. En este texto destaca la abundancia de conectores. Encontramos de consecuencia como “así pues” (7), “por tanto” (14) y “pues bien” (15); de contraste: “sino que” (8) y “pero” (19); de adición tenemos “y” (3 y 14); de causa: “porque” (10), y de ordenación del discurso: “por su parte” (18).


jueves, 31 de diciembre de 2015

COHESIÓN GRAMATICAL - LA GENERACIÓN PERDIDA NO MOLA - JUNIO 2014

JUNIO 2014

"LA GENERACIÓN PERDIDA NO MOLA"
Isaac Rosa


COHESIÓN GRAMATICAL
     La cohesión de un texto hace referencia a la dimensión sintáctica y semántica del mismo, por lo que es la propiedad textual por la que se establecen relaciones entre los enunciados que componen un texto y lo conexionan mediante recursos sintácticos y semánticos.
     Los mecanismos que cohesionan un texto gramaticalmente son la deixis, la foricidad, la elipsis, las relaciones temporales y los conectores textuales.
     Comenzando por la deixis, podemos señalar que destacan las deixis personales: por un lado, vemos las que señalan a una tercera persona, como “algún genio” (1), “escritores borrachos” y “rockeros malditos” (3-4); por otro lado, tenemos las de 1ª persona que hacen referencia al emisor: “me la pongo hasta yo” (6), “no soy yo” (13) y las que hacen referencia al emisor junto con el receptor: “al paso que vamos” (19). También encontramos deixis de 2ª persona pero, en este caso, hace referencia al emisor: “te entran” (7). Relacionadas con la deixis de persona, encontramos la deixis social, en la que el autor habla de “usted” al receptor. Lo podemos ver en el uso de los verbos: “reconocerán” (2), “oigan” (8), etc. Si bien es cierto que en la última parte del texto, se toma la confianza de llamar al receptor “amigos” (26) y pasa a tutear al receptor: “podéis” (26).
     Para terminar con la deixis, comentaremos que de tiempo y de espacio no abundan en el texto. Aún así encontramos los adverbios “ayer” (10), “ya” (18 y 26) y “siempre” (18) como deixis temporales.
     Sobre el tiempo, además, podemos comentar el eje temporal del texto. En general, predomina el presente, puesto que el autor está hablando de una situación actual. Combina el presente con algún pasado para recordar hechos de otro momento (aunque son escasos) y, sobre todo, con el futuro y el condicional, puesto que imagina una situación futura: “pondría” (4), “se perderán” (14), “aceptarían” (14). Destaca también el uso de la perífrasis modal de posibilidad: “debió de inventar” (1), “puede ser” (18), “pueden caer” (22), “puede tener” (22). Este uso de la perífrasis apoya el uso del futuro y del condicional.
     Sobre las proformas, diremos que no predominan en el texto. Podemos señalar “hacerse” en la línea 11 y “pasando” en la 26.
     En cuanto a los elementos de foricidad, vemos las siguientes anáforas: “su significado” (2, “generación perdida”), “esos” (9, para referirse a “los de las telecomedias y el cine independiente”), “en la que” (10, “foto de grupo de la generación perdida”); y estas catáforas: “esto” (2, que se refiere a “crisis”; aunque no concuerde en género, sí se refiere a “crisis” porque lo hace para referirse a todo lo que envuelve a la crisis), “imagen resultante” (11, “una tasa de paro…”).
Pasamos ahora a comentar las elipsis del texto, donde destacan las elipsis verbales, lo cual señala el uso de estructuras paralelísticas. Veamos algunos ejemplos: “pero (no mola) nada” (8), “(ser de la generación perdida) tiene algo” (3), “(ser de la generación perdida) evoca” (3), “(significa/es) una tasa” (11), “es decir, (se trata de) un mercado” (13), “(podéis) entender… y (podéis) empezar…” (26), etc.
     Para terminar el análisis de la cohesión gramatical, hablaremos de los conectores, los cuales escasean en el texto. Así, encontramos de contraste (“en cambio”, 5), continuadores del discurso (“pues”, 8), reformuladores (“es decir”, 13) y de adición (“y”, 23).


miércoles, 30 de diciembre de 2015

COHESIÓN GRAMATICAL - LOS ANTISISTEMAS SON ELLOS - JUNIO 2013

“LOS ANTISISTEMAS SON ELLOS”

JUNIO 2013

COHESIÓN GRAMATICAL
La cohesión de un texto hace referencia a la dimensión sintáctica y semántica del mismo, por lo que es la propiedad textual por la que se establecen relaciones entre los enunciados que componen un texto y lo conexionan mediante recursos sintácticos y semánticos.
Los mecanismos que cohesionan un texto gramaticalmente son la deixis, la foricidad, la elipsis, las relaciones temporales y los conectores textuales.
Comenzamos con la deixis. Por un lado empezaremos con las deixis personales, las cuales clasificamos en pronombres personales de 1ª persona: “yo” (1, 24, 29), “nos” (25, 26) y “me” (24); pronombres personales de 2ª persona como “te” (22) y “usted” (24). Este último ejemplo lo incluimos también en la deixis social (“ni usted ni yo”, 24), con la que el emisor se dirige directamente al receptor; de hecho, apela directamente a él a partir de esta línea. Se dirige a él a través de un “usted” y a partir de ahí lo incluye en el texto con el plural inclusivo: “solo nos queda” (25). La relación entre ellos es de respeto y distancia, aunque el emisor, a través de la inclusión del receptor en el discurso, lo hace partícipe de la problemática de la que trata el texto.
Otros ejemplos de deixis personal son los verbos con morfemas flexivos de 1ª persona como “recuerdo” (1), “conozco” (8), “tengo” (8), “tuvimos” (5), “vimos” (7), etc.
En cuanto a la deixis especial, vemos adverbios como “allí” (1) y “delante” (1). Sin embargo, por lo que respecta a la deixis temporal, encontramos muchos más ejemplos, como los sintagmas nominales “aquella primera vez que fui a votar” (2). “aquella mañana” (28), “todos esos días” (29), “el día de su graduación” (2), “algún día” (10); los sintagmas adverbiales “ya” (16), “siempre” (29), “ahora” (27), “luego” (24); y los verbos (morfemas flexivos de tiempo): “quería” (1), “recuerdo” (1), “estaba” (1), “conozco” (2), “tengo” (2), etc.
A continuación, trataremos de las proformas. En el texto encontramos “cosa” en las líneas 5 y 12 y formas del verbo “hacer” en las líneas 15, 18 y 23.
Pasamos ahora a comentar los elementos fóricos. En primer lugar, trataremos de las anáforas: “romperlo” (1, para referirse al “finísimo cristal”, 1), “la recuerdo” (1, refiriéndose a “la urna”, 1), “el que” (10, sustituto de “suelo”, 10), “enjaularla y domesticarla” (14, que hacen referencia a “la democracia”), “le hacen” (18, a la “constitución”), “ellos” (24, para referirse a todos los ejemplos que ha mencionado anteriormente), etc. En segundo lugar, vemos las siguientes catáforas: “mandarle” (3: “a la primera novia”, que es la democracia, en este texto), “le vimos” (7, “al invento”) y “zumbarle” (10, a “la clase política”), entre otras.
A continuación, trataremos las elipsis del texto. Por un lado, encontramos elipsis nominales, como “orgullo del (hombre) que” (2), “(yo) la recuerdo” (2) o “los (hombres) que” (13). Y, por otro, elipsis verbales: “más bien (queda) poco” (10), “(la recuerdo) con el orgullo” (2), “y también (recuerdo)” (28), etc.
En lo referente al eje temporal del texto, podemos afirmar que el texto comienza y termina haciendo referencia al pasado, concretamente a cuando el emisor tenía 18 años y fue por primera vez y con confianza a ejercer su derecho al voto. Pero tanto la tesis como los argumentos se refieren al presente, ya que tratan un tema de suma actualidad; de hecho, hay claras alusiones al presidente del gobierno de ese momento (línea 15), a muchos ministros (líneas 20 y 21) e incluso al extesorero (24) del partido político de ese presente.
Para terminar con los elementos de cohesión gramatical, hablaremos de los conectores. Estos escasean en el texto debido a su estructura paralelística (los párrafos del sexto al décimo presentan una misma estructura, encabezados con la misma palabra “antisistemas” de manera anafórica) y sencilla. Aún así, podemos señalar algunos: “hasta que” (7, tiempo), “también” (8, 29, adición), “sino” (13, contraste).


COHESIÓN LÉXICO-SEMÁNTICA - LOS VERDADEROS BROTES VERDES - JULIO 2013

“LOS VERDADEROS BROTES VERDES”

JULIO 2013

COHESIÓN LÉXICO-SEMÁNTICA
Los mecanismos de cohesión léxico-semántica son elementos que dan cuenta de la unidad y cohesión de significado del texto. Así, con respecto a la recurrencia léxica se observan en el texto elementos de repetición tanto de la misma palabra (“pienso”, 8, 12, 16, 21; “brotes verdes”, titular, 1, 28; “cuidadora”, 11, 13), como de palabras pertenecientes a la misma familia léxica: “económico” (17) y “economía” (3); “judicial” (7) y “jueces” (16); “comer” (11), “comida” (20) y “comilona” (27). De la recurrencia léxica extraemos la palabra clave que, en este caso, es un sintagma nominal: “brotes verdes”.
Por otra parte, los elementos de cohesión semántica más destacables son los campos semánticos, por ejemplo, el campo de los términos del mundo laboral o profesiones: “médicos” (8), “maestros y profesores” (10), “cuidadoras” (11, 13), “jueces” (16), “funcionarios” (16); el campo semántico de los efectos negativos de la crisis, con términos como “zarandeados, heridos, detenidos o insultados” (15), “desánimo, tristeza, miseria y avasallamiento” (27); otro campo semántico es el de los términos que incitan a la superación: “protestan” (16), “batallan” (16), “alentando, alzando” (6) o “entusiasmo” (10); también sería un campo semántico el formado por vocablos como “comida”, “lentejas” y “comilona” (20, 23 y 27). De estos campos semánticos, podríamos señalar como isotopía léxica el de las profesiones, puesto que esos términos vertebran el texto y están relacionados con la palabra clave.
En relación con los campos semánticos, encontramos la hiperonimia, en este caso sin hiperónimo (que sería “familia”). Los hipónimos que encontramos son: “abuelos” (21), “padres” (21), “hijos” (22), “madres” (19). Sin embargo, sí vemos un hiperónimo (“poderes”, 7) con sus hipónimos: “económico”, “judicial” y “político” (todos en la línea 7).
En lo referente a los sinónimos, encontramos parejas como “protestan” y “batallan” (16) y “comida” y “comilona” (20, 27). Y en cuanto a los antónimos vemos los términos “mejor” y “peor” (27 y 19) y “falsos” y “verdaderos” (2 y titular). Y pasamos ahora a hablar de las palabras comodín, de las que apreciamos dos: “cosas” (26) y “personas” (23).
Para terminar de analizar la cohesión léxico-semántica pasamos a tratar las figuras retóricas del texto. Podemos encontrar metáforas como “brotes verdes” (titular, 1, 28) para referirse a hechos que apuntan a la esperanza. Relacionados con este término, encontramos “ramas bien frondosas” (4) y “verdadero bosque” (5). También apreciamos un par de símiles en las líneas 2 y 24-25 (“Los meses han ido cayendo desde entonces sobre nosotros como una capa de cenizas lanzadas por un volcán” y “los bomberos que se niegan a participar en ellos, como antiguos caballeros de una corte medieval”); y anáforas literarias, puesto que los párrafos segundo, tercero y cuarto empiezan con la misma palabra: “pienso”.

COHESIÓN GRAMATICAL. - EL CUERPO - SEPTIEMBRE 2012

“EL CUERPO”

SEPTIEMBRE 2012

COHESIÓN GRAMATICAL
Definimos cohesión como la propiedad textual que consiste en la relación léxico-semántica y gramatical de todas las palabras que forman un texto; de manera que contribuye a la unidad del texto. Ahora nos centraremos en la parte gramatical.
Empezaremos por la deixis, donde encontramos deixis personales como “supongo” (3), “hemos sido” (7), “nuestra” y “nuestro” (9), “nos” (9), “nosotras” (10), “debemos” (22), “estaré dispuesta” (29); así como temporales: “durante siglos y siglos” (7-8), “el día” (28).
En cuanto a los elementos fóricos, vemos las siguientes anáforas: “su fortuna” (2), refiriéndose a Gisele Bündchen; “algo” (14) que se refiere a “descansar durante un rato…”; “lo mismo” (14) para referirse a la oración anterior; “reconozcámoslo” (19), referido a “buena dosis de desparpajo”; “les cierran” (23), refiriéndose a “los investigadores”; “sus centros” (23), para referirse a los investigadores; “algo” (26), refiriéndose a los párrafos anteriores. Y, en cuanto a catáforas, vemos “le” (26), que se refiere a “una sociedad…”.
Respecto al eje temporal, a lo largo de todo el texto se refiere al momento presente y abre la puerta al futuro al final cuando la autora reconoce que, solo cuando las cosas cambien, ella cambiará de opinión. Hay algún pasado (pretéritos perfectos compuestos) para hacer referencia a hechos pasado que aún colean en el presente.
En lo referente a las proformas, encontramos ejemplos como “cosas” (16), “hay” (17).
Pasamos ahora a hablar de las elipsis, donde encontramos un predominio de los sujetos omitidos (línea 3: “supongo”, “es, demás”; “que ha sido”; línea 7: “no es nada nuevo”; línea 8: “porque no nos permitían” y “hemos aprendido”).
Para terminar este tipo de cohesión, comentaremos los conectores (piezas lingüísticas que sirven para establecer relaciones lógicas entre la información nueva que aportamos y lo que ya hemos dicho previamente). Los hay de adición como “además” (3) e “y” (18, 22, 23); de contraste; “pero” (4, 15), “sin embargo” (15) y “entretanto” (20) –esta última podría entenderse también como adición-; y de reafirmación, como “de hecho” (11).


COHESIÓN GRAMATICAL - LOS VERDADEROS BROTES VERDES - JULIO 2013

“LOS VERDADEROS BROTES VERDES”
JULIO 2013
COHESIÓN GRAMATICAL

La cohesión de un texto hace referencia a la dimensión sintáctica y semántica del mismo, por lo que es la propiedad textual por la que se establecen relaciones entre los enunciados que componen un texto y lo conexionan mediante recursos sintácticos y semánticos.
Los mecanismos que cohesionan un texto gramaticalmente son la deixis, la foricidad, la elipsis, las relaciones temporales y los conectores textuales.
La deixis (exofórica) son aquellos mecanismos lingüísticos que hacen referencia al acto de comunicación (datos contextuales y personas que intervienen en ella). Así, se distingue la deixis personal, que señala a las personas implicadas en el acto de comunicación. En este caso, el emisor aparece en primer lugar como miembro de un colectivo usando plurales de inclusión en primera persona del plural (“sabemos”, 1; “nuestro”, 1, o “nosotros”, 2), pero también de una forma más contundente o directa a través de pronombres personales en 1ª persona del singular (“yo”, 3), determinantes posesivos (“mi”, 3) y, sobre todo, el emisor aparece a partir de los morfemas flexivos verbales de 1ª persona del singular que se utilizan a lo largo de todo el texto (“me refiero”, 6; “pienso”, 12, 16, 21…). Por lo que respecta a la aparición del receptor en el texto, se advierten referencias al mismo a través del plural inclusivo tanto en pronombres (“nosotros”, 2), como en adjetivos determinativos (“nuestro”, 1) o verbos (“tenemos”, 15). Así, pues, la deixis social revela que el emisor intenta acercarse al receptor al incluirlo en el colectivo marcado por la 1ª persona del plural y entre ellos se establece una relación de formalidad.
Por lo que respecta a la deixis espacio-temporal, que nos sitúa en el tiempo y el espacio en los que se desarrolla la enunciación, aparecen aludiendo al tiempo tanto sintagmas preposicionales (“en este momento”, 3), como nominales (“el otro día”, 14; “día a día”, 26), adverbiales (“entonces”, 2), como morfemas flexivos verbales (“sabemos”, 1; “protestan”, 16; “tienen”, 19) que sitúan el acto de comunicación en el presente.
Referente al espacio en el que se desarrolla el acto comunicativo se advierte a través de sintagmas preposicionales (“a mi alrededor”, 3-4) y demostrativos (tanto pronombres –“aquellos”, 6- como adjetivos determinativos –“esos”, 8; “esas”, 14-).
El texto también aparece cohesionado a través de elementos fóricos. Estos elementos de referencia endofórica son partículas de la lengua que hacen referencia a elementos, también lingüísticos, que ya han aparecido a lo largo del discurso (anáfora) o que aparecerán con posterioridad (catáfora). Así, encontramos elementos anafóricos como “atendiéndolos” (9: a los inmigrantes), “la” (4: mujer), “ellos” (24: desahucios), “ellos” (27: toda esa gente), “la” (28: a la sociedad), etc. También aparece una referencia catafórica: “le” (23: a los más desesperados).
Asimismo, encontramos elipsis, sobre todo, nominales: “ya sabemos” -1- (nosotros); “me refiero” -6- (yo); “pienso” -8- (yo), etc.
Por lo que respecta a las relaciones del eje temporal del texto se observa cómo se respeta la sucesión temporal dando orden y sentido a las ideas expresadas. Así, aunque no existen referencias temporales concretas en el texto, a partir de la utilización de verbos en presente de indicativo, se deja constancia de la actualidad del tema y cómo tanto tesis como argumentos están referidos al presente para lograr un cambio que beneficiará nuestro futuro más próximo. Por ello, podemos decir que el eje temporal se basa en la simultaneidad.
Antes de terminar, podemos destacar un hecho relevante en la cohesión de este texto y es la recurrencia gramatical, puesto que a lo largo del artículo encontramos varios paralelismos (reiteración de estructuras): “pienso en jueces que…”, “en funcionarios que…”, “en todos los dependientes que…”. Así como también aparece la anáfora al repetirse al comienzo de oración y párrafo el verbo “pienso”.

Para terminar, y en lo referente a la cohesión textual, destaca la escasez de marcadores y conectores discursivos. Destacan los nexos de contraste (“sin embargo”, 3; “sino”, 4; “a pesar de que”, 10) y los de ejemplificación que conexiona y estructura las ideas (“por ejemplo”, 8).

COHESIÓN GRAMATICAL - DEFECTILLOS - SEPTIEMBRE 2011

SEPTIEMBRE 2011

DEFECTILLOS
Isabel Vicente

COHESIÓN GRAMATICAL
    La cohesión de un texto hace referencia a la dimensión sintáctica y semántica del mismo, por lo que es la propiedad textual por la que se establecen relaciones entre los enunciados que componen un texto y lo conexionan mediante recursos sintácticos y semánticos.
    Los mecanismos que cohesionan un texto gramaticalmente son la deixis, la foricidad, la elipsis, las relaciones temporales y los conectores textuales.
    Empezamos con los elementos deícticos. De persona tenemos de manera constante la segunda persona con pronombres personales como “te” (4, 6, 11, 13, etc.), posesivos como “tu” (6, 12, 14,…), con los que la autora se dirige, en realidad, a cualquier chica que se pueda identificar con esa situación. También hay muchas referencias a esa segunda persona del plural que podemos identificar con “vosotras” al dirigirse a las “chicas” (8), cuando les dice “enamoraros” (9) o “tenedlo claro” (10).
La autora también hace uso del plural inclusivo cuando dice “como todos sabemos” (7) o “hemos aprendido los de mi generación” (8); así como utiliza la tercera persona con carácter generalizador: “a las jóvenes les gustan los malos” (3), “las ranas siguen siendo ranas” (17), “ese juerguista y ligón… acabará escapando” (12), “el que es machista... acabará maltratándote” (22).
    En cuanto a las deixis de tiempo, vemos expresiones temporales como “el otro día” (1), “si ahora es antipático” (14), “ahora hasta te halagan” (21); el uso del presente para establecer afirmaciones de validez general, por ejemplo: “a las jóvenes le gustan” (3), “el ser amado es casi perfecto, y si tiene algún defectillo, es corregible y además lo hace interesante” (8-9); así como contrastes entre el presente y el futuro a través de las formas temporales con los que se desarrolla la idea de que “solo se empeora”: “ese juerguista y ligón… acabará escapando” (12), “si ahora es antipático… dejará de hablarse” (14), “Si en las primeras citas se resiste… jamás lo hará” (14-15), “el que es borde… seguirá siéndolo hasta que se muera...” (17-18), etc. De esta manera, también queda analizado el eje temporal.
    Y respecto a las deixis de lugar podemos encontrar “aquí no cambia nadie” (9).
En lo relativo a las proformas, comentaremos que, dada la amplitud de ejemplos que utiliza la autora, no son predominantes en el texto. Aún así, podemos señalar varias formas del verbo “hacer”: en la línea 8 (“lo hace interesante” en lugar de “lo muestra interesante”) y “te hace verlo” en la 11 (donde más que una proforma es una perífrasis, puesto que podría decirse únicamente “lo ves”).
Pasando a comentar los elementos de foricidad, empezaremos por las anáforas: “ellos” (2, para “adolescentes”), “lo que, llevado a la vida real” (4, refiriéndose a todo lo dicho anteriormente), “tampoco lo es” (5, que se refiere a “nada nuevo”), “lo hace interesante” (8, “el ser amado”), “cuando lo metas” (12, “ese juerguista y ligón”), etc. En cuanto a las catáforas podemos señalar “tenedlo claro” (10) para referirse a lo que dice después de los dos puntos.
    Analizamos ahora las elipsis, donde destacan sobremanera las de sujeto: “(el noviete) se crea con derechos” (6), “si (el ser amado) tiene algún defectillo” (8), “(el defectillo) lo hace interesante” (8), “(el chico feo) con el tiempo se hará más feo” (10), “si (él, el juerguista y ligón) es antipático” (12), ““si (él, el juerguista y ligón) en las primeras citas se resiste…” (14-15), ““si (él, el juerguista y ligón) no es detallista” (15), “(ese imbécil) se creerá tu dueño” (20).
    Para terminar, comentaremos los conectores, donde destacan los comentadores: “pues bien” (2-3, 8, 10). También los hay recapitulativos como “al fin y al cabo” (7) y “en fin” (16), y conectores de enunciados: “y” (9 y 19).


miércoles, 9 de diciembre de 2015

EJERCICIOS DE REPASO: FIGURAS LITERARIAS – CON SOLUCIONES

EJERCICIOS DE REPASO - FIGURAS LITERARIAS

Di qué figura literaria se esconde entre estos versos:

a)      Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada, 
temprano estás rodando por el suelo. 
 
b)      El ruido con que rueda la ronca tempestad.

c)       Una torrentera rojiza rasga los montes.

d)      Un no sé qué que quedan balbuciendo.

e)      Ser, y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror.

f)       Ni nardos ni caracolas
tienen el cutis tan fino,
ni los cristales con luna
relumbran con ese brillo.

g)      A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te quiero...
 
h)      Mientras las ondas de la luz al beso
palpitan encendidas;
Mientras el sol las desgarradas nubes
de fuego y oro vista;
Mientras el aire en su regazo lleve perfumes y armonías;
Mientras haya en el mundo primavera
¡Habrá poesía!
 
i)        El prado y valle y gruta y río y fuente
responden a su canto entristecido

j)        No perdono a la muerte enamorada, 
no perdono a la vida desatenta, 
no perdono a la tierra ni a la nada.
 
k)      Inés, tus bellos, ya me matan, ojos,
y al alma, roban pensamientos, mía,
desde aquel triste, en que te vieron, día,
con tan crueles, por tu causa, enojos.

l)        La libélula vaga de una vaga ilusión.

m)    Por casco sus cabellos,
su pecho por coraza.

n)      Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar...

o)      ¿Siempre se ha de sentir lo que se dice?
¿Nunca se ha de decir lo que se siente?

p)      Del monte en la ladera,
por mi mano plantado tengo un huerto.

q)      Hoy siento por vosotros, en el fondo
del corazón, tristeza,
tristeza que es amor.

r)       Esta casa de Dios, decid, hermanos,
esta casa de Dios, ¿qué guarda dentro?

s)       Porque es pura y es blanca y es graciosa y es leve como un rayo de luna.

t)       Oye, no temas, y a mi ninfa dile,
dile que muero.
 
u)      Infame turba de nocturnas aves.

v)      Mono vestido de seda nunca deja de ser mono.

w)    Tú me destierras por uno;
yo me destierro por cuatro…

x)      Nadie ama solamente un corazón:
un corazón no sirve sin un cuerpo.
 
y)      Si es que mueres en él o en él empiezas.



EJERCICIOS DE REPASO: FIGURAS LITERARIAS – SOLUCIONES

a)      ANÁFORA: “temprano”
PERSONIFICACIÓN: “levantó la muerte el vuelo”, “madrugó la madrugada”.
PARALELISMO en los dos primeros versos.
 
b)      EPÍTETO: “ronca tempestad”.
ONOMATOPEYA: repetición del sonido /r/ (imita el sonido de la tempestad)

c)       ONOMATOPEYA: repetición del sonido /r/ (imita el sonido del torrente)

d)      ONOMATOPETA: repetición del sonido /que/ (imita la tartamudez)

e)      OXÍMORON: “ser y no saber nada” y “de haber sido y futuro”.

f)       ANÁFORA: “ni” (versos 1 y 3)
ENCABALGAMIENTO: del vero 1 al 2, y del 3 al 4.
COMPARACIÓN: “el cutis tan fino”.

g)      PERSONIFICACIÓN: “alma de las rosas”
ENCABALGAMIENTO: del verso 1 al 2.
ALITERACIÓN: “a las aladas almas de las rosas” (se repiten los sonidos /a/ y /l/).
METÁFORA: “almendro de nata”.
 
h)      ANÁFORA: “mientras” (versos 1, 3, 5 y 6).
PARALELISMO: versos 1, 3, 5 y 6
ENCABALGAMIENTO: del vero 1 al 2, del verso 2 al 4, y del verso 6 al 7.
PERSONIFICACIÓN: “el aire en su regazo” (el regazo solo lo tienen las personas).
HIPÉRBATON: todo el poema (todos los versos tienen el orden sintáctico modificado).
METÁFORA: “las ondas de la luz al beso palpitan encendidas”, “el sol desgarra las nubes”.
 
i)        POLISÍNDETON: verso 1.
ENCABALGAMIENTO: del verso 1 al 2.
PERSONIFICACIÓN: “el prado y valle y gruta y río y fuente responden”

j)        ANÁFORA: “no perdono a la”
PARALELISMO: los tres versos.
PERSONIFICACIÓN: “la muerte enamorada”.
 
k)      HIPÉRBATON: todos los versos tienen el orden sintáctico desordenado.
PERSONIFICACIÓN: “tus ojos me matan”, “roban pensamientos”.

l)        ALITERACIÓN de los sonidos /l/ y /v/.

m)    QUIASMO entre los dos versos.

n)      EPÍTETO: “oscuras golondrinas”
ENCABALGAMIENTO: del verso 1 al 2.
HIPÉRBATON: los dos versos forman una oración pero está desordenada.

o)      OXÍMORON (del verso 1 con el 2)

p)      HIPÉRBATON: los dos versos forman una oración pero está desordenada.

q)      ENCABALGAMIENTO: del verso 1 al 2.
ANADIPLOSIS: el verso 2 acaba con “tristeza” y con esa palabra empieza el verso 3.
PARADOJA: “tristeza que es amor”.

r)       ANÁFORA: “esta casa de Dios”.
PARALELISMO: los dos versos.
APÓSTROFE: “hermanos”

s)       POLISÍNDENTON: “y es blanca y es graciosa y es leve”.
SÍMIL: “como un rayo de luna”.

t)       ANADIPLOSIS: el verso 1 acaba con “dile” y con esa palabra empieza el verso 2.
 
u)      ALITERACIÓN de lós sonidos /ur/ y b-v/

v)      EPANADIPLOSIS: el verso empieza y acaba con la misma palabra: “mono”.

w)    PARALELISMO: los dos versos.

x)      METONIMIA: “un corazón” se refiere a una persona.
ANADIPLOSIS: el verso 1 acaba con “un corazón” y con esa palabra empieza el verso 2.
 
y)      OXÍMORON