miércoles, 17 de febrero de 2016

ANÁLISIS DE LA MODALIZACIÓN - TEXTO "ELLAS"

ANÁLISIS DE LA MODALIZACIÓN ENCONTRADO EN INTERNET

Ellas

Un amigo me envió hace poco una pequeña noticia que él había encontrado en la página web de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico). Estaba dentro de un documento sobre África y era una menudencia, apenas dos líneas modestísimas. Traducidas del inglés, decían así: "Las mujeres -no los camiones, no los trenes, no los aviones- acarrean dos tercios de todas las mercancías que se transportan en el África rural". Mi amigo se quedó impactado. Y yo también.

Es una información que enciende inmediatamente en mi cabeza una catarata de imágenes: cientos de miles de mujeres, de ancianas y de niñas atravesando en todas las direcciones el continente, paso a paso, cimbreándose bajo pesadas cargas. Y además llevando algún niño atado a las espaldas. Para que luego digan (porque aún se sigue utilizando esa necedad) que somos el sexo débil... Y lo más grandioso es que, biológicamente, es cierto que los hombres poseen, por lo general, más vigor físico que las mujeres. Pero la verdadera fortaleza es otra cosa: está hecha de tenacidad, de aguante, de entrega, de perseverancia. Porque para llegar a China basta con dar un paso detrás de otro y no parar. Estas mujeres fuertes, humildes y asombrosas son la espina vertebral de África. Ellas son quienes sostienen el hogar, quienes cuidan de los niños y los enfermos, quienes gestionan la economía familiar. Todos los expertos en desarrollo, empezando por el gran Muhammad Yunus, el inventor de los microcréditos, flamante premio Nobel de la Paz (¿y por qué no le han dado el de Economía?), saben que las mujeres de los países pobres, y desde luego las africanas, sacan mejor partido a las ayudas económicas, que son más eficaces, más laboriosas y fiables.

Mujeres bueyes, mujeres mulas de carga, resistentes, calladas, austeras y heroicas. Muchas de ellas, millones, con el clítoris mutilado. Míralas ahí, en tu imaginación, pululando por el mapa africano, afanosas como hormigas, cada una con su carga en la cabeza. Qué infinidad de pequeños esfuerzos, cuantísimas fatigas hay que aguantar para llegar a acarrear dos tercios de las mercancías. Son la esperanza del futuro, el motor del mundo.

Rosa Montero, El País, 24 de octubre de 2006



ANÁLISIS DE LA MODALIZACIÓN DEL TEXTO ELLAS, DE ROSA MONTERO
La modalización es un concepto que se relaciona directamente con la subjetividad que manifiesta el emisor en su discurso. Así pues, decimos que un texto está modalizado cuando es muy subjetivo, es decir, cuando en él encontramos marcas explícitas del enunciador. Las lenguas nos ofrecen múltiples mecanismos para modalizar los mensajes, algunos de los cuales se reflejan en el artículo que estamos comentando.
Destaca, ante todo, la modalización valorativa, puesto que Rosa Montero transmite su satisfacción por la desaparición de la escena internacional de algunos dictadores árabes. Es más, Montero manifiesta su rabia por el apoyo español a determinados déspotas y por la pésima situación de muchas mujeres maltratadas en países no occidentales.
En primer lugar, observamos numerosos deícticos personales que denotan la presencia de la autora, entre los que subrayamos los verbos "he tenido" (l. 8) y "miro" (l. 20) así como el pronombre personal "me" de la línea 8 o el determinante posesivo "mi" de las líneas 1, 5 o 22. También son sugerentes los plurales inclusivos registrados en ambos párrafos ("nosotros apoyamos a los malos"; "únicamente nos tienen a nosotros"), con los que el emisor pretende
que el lector se adhiera a sus ideas. Asimismo, mediante la deíxis social, Rosa Montero estrecha el vínculo mantenido entre emisor y destinatario. Para ello emplea formas verbales ("´déjame", "haces"), pronombres personales ("te") o determinantes posesivos ("tus") pertenecientes a la segunda persona gramatical.
En segundo lugar, el copiosísimo léxico valorativo transforma este artículo en un texto connotativo en el que el enunciador se manifiesta constantemente. Abundan, sobre todo, los sustantivos ponderativos —aquellos que desprenden una valoración positiva ("entusiasmo", l.1) o negativa ("indignación", l. 5)— y los adjetivos subjetivos, utilizados para criticar la tortura ("repulsivo", "terribles", "atroces") o para elogiar los cambios sociales del planeta ("emocionante", "épicos", "colosal"). Incluso la incorporación de un enunciado exclamativo en la línea 14 ("¡Y cómo se mueven!") delata la presencia de un sujeto enunciador que evalúa los acontecimientos históricos que se están produciendo en su entorno.
Idéntica valoración aportarían las numerosas metáforas que articulan el discurso. Así, "el viento de fuego democratizador" (línea 2) haría referencia a las revoluciones del mundo árabe surgidas durante el invierno de 2011, mientras que "las fichas del dominó" que se nombran a continuación son una clara alusión a los dictadores como Mubarack u Obiang. Además, los "besuqueos" con que España adula a ciertos déspotas sugieren las buenas relaciones que nuestro país mantiene con algunos tiranos. Y la "marea silenciosa de heroínas civiles" nombrada en la línea 16 alude a la multitud de mujeres que desafían el poder y las normas establecidas.
No menos significativa sería la hipérbole de la línea 14 ("sus pisadas están cambiando el rotar de la tierra"), con la que se magnifica la rebelión de las oprimidas.
La expresión de la cantidad aporta, asimismo, subjetividad en el discurso. Así lo apreciamos en la utilización de cuantificadores ("demasiado pequeño, l. 1; "doblemente repulsivo", l. 6; o "muy solas", l. 21).
Por su parte, la modalización epistémica deja su impronta en determinadas expresiones de certeza que ayudan a la articulista a exponer sus planteamientos con convicción ("sí, los tiranos se han puesto a temblar", l. 4); "sí, hablar de mujeres en Occidente puede parecer hasta aburrido", l. 10).
Finalmente, Rosa Montero apela al lector en el último enunciado ("A ver qué haces") para transmitirle la conveniencia de no permanecer impasible ante hechos tan luctuosos como los que relata en su artículo, lo que constituye un ejemplo evidente de modalización deóntica.
En definitiva, tratándose de una columna periodística, consideramos apropiada la incorporación de todos estos recursos modalizadores, por lo que estaríamos no solo ante un discurso coherente y cohesionado, sino también ante un texto adecuado perfectamente construido desde el punto de vista comunicativo.


3 comentarios:

  1. Las soluciones no son de este texto. Por favor cambienlas! He intentado hacerlo pero sin las soluciones me es imposible.

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    1. Míriam, posiblemente lo que haya pasado es que se han movido las líneas al darle este formato. De todas formas, de este no me hago responsable al 100% porque lo encontré en internet, no lo he analizado yo (y no lo tengo hecho).

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  2. Esta es otra que os podría servir :
    http://www.lafotocopiadora.es/Documentos/la-modalizacic3b3n-como-forma-de-adecuacic3b3n-textual.pdf

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